martes, 23 de febrero de 2010

El barco se hunde por Alex Mrvaljevich

El barco se hunde, ¿qué importa a dónde apunta? ¡A sacar agua!
Febrero 23, 2010. Por: Alex Mrvaljevich

La irresponsabilidad puede ser una adicción tan fuerte como las drogas y el alcohol, la serie de artículos Irresponsables Anónimos tratan sobre 12 pasos para vencer el hábito de incumplir tus promesas, éste es el segundo paso. Puedes ver el listado de cada paso con enlaces a cada artículo pulsando aquí.

Una de mis primeras experiencias al organizarme, fue revisar mi bandeja de entrada de correo electrónico para hacer una lista de mis responsabilidades pendientes, recuerdo que en ese momento tenía casi 10 mil correos, de los cuales saque solo 120 tareas, demostrándome que una pila de papeles no necesariamente significa una pila de trabajo. Una gran cantidad del contenido que llega a tu atención es sólo ruido de fondo, la clave está en poder separar e identificar los objetos de acción.

Lo segundo que hice, fue entrar en mi cuarto y revisar gaveta por gaveta, termine botando casi 5 bolsas de basura llenas de papeles que no necesitaba. Al revisar porqué mi cuarto acumulaba tanto papel, descubrí que lo solo necesitaba una papelera al lado del escritorio, aprendiendo así que a veces un cambio muy sencillo resuelve un problema muy grande, y que un papelito a la vez se convierte en un cuarto lleno de basura.

Acumulamos tantas cosas pendientes, entres la(s) bandejas de correo electrónico, papeles, celulares y mensajes que no podemos tener claridad en nuestras vidas. Cada una de sus herramientas en todos sus espacios, funcionan como recordatorios implícitos de actos de irresponsabilidad y son un peso sobre su conciencia que no le deja seguir hacia adelante.

Es por eso que no quiero se preocupen ahora con la pregunta ¿Qué voy a hacer con mi vida? Por ahora ocúpate de la pregunta ¿Qué tengo que hacer hoy?, si no puedes dejar de pensar en las películas vencidas del videoclub no pretendas resolver los asuntos filosóficos de tu vida y metas a 10 años.

El primer paso consiste en “sacar agua”: Volver a un punto de equilibrio en el cual estamos bajo control haciendo una lista de todas las personas a las que le debemos cosas, comenzando por nosotros mismos, para poder posteriormente tomar acción o negociar la inacción.

El método es bastante sencillo:

1. Necesitas comprar dos cosas:
1. Una libretica de hojas pequeñas que puedas llevar contigo todo el tiempo.
2. Un cuaderno bonito, instala un nuevo programa en tu celular o computadora o regálate una agenda elegante, algo que te haga sentir feliz de abrirlo y que te emocione usar.
2. Lleva contigo la libretica para anotar cualquier cosa que pase por tu mente, no importa que tan pequeño o grande sea, cada vez que recuerdes algo que te han solicitado, se te ocurra algo que quieras hacer, o te pidan que hagas algo, anótalo en una hojita de tu libreta. Tip: anota cada ítem en una sola hoja, así cuando más adelante tengas que revisar la libreta podrás dar todo tu enfoque a cada idea sin la distracción o la angustia de las demás, por ejemplo si tienes en la misma hoja “pagar mis impuestos” y “pasar más tiempo con mi familia”, la disonancia de los dos conceptos te puede generar estrés y ansiedad.
3. Revisa tus entornos para detectar responsabilidades que tengas pendientes, anotándolas en la libreta: Escritorio, correo, cuaderno, oficina, etc. Tip: No trates de hacer todo de un solo golpe, si comienzas con esa mentalidad solo te generará ansiedad, recuerda que tienes una semana completa para revisar, dedica un poco de tiempo cada día.
4. Titula cada página del cuaderno con cada contexto o persona con la cual adquieres responsabilidades (Mama, Papa, Administración, Juan, Recursos Humanos, Ricardo, La Casa, Mi Esposa, etc.)
5. Cada vez que tengas la oportunidad durante el día (es importante que sea todos los días) revisa cuantas hojas puedas de la libretica y hazte las siguientes preguntas:
1. ¿Quiero hacer esto?: Siempre tienes la opción de decir que no, pero toma en cuenta que también debes responder por la inacción, si no deseas hacerlo simplemente toma la decisión y contacta a los involucrados para hacérselo saber.
2. ¿Lo puedo hacer?: Si es una idea que te gusta, pero que no puedes hacerlo a mediano plazo, anótalo en la última hoja del cuaderno. Puedes titularla “Algún día”, “sueños” o como tu desees.
6. Si la respuesta para ambas es sí ahora debes pensar exactamente qué vas a hacer al respecto y anotar eso en la hoja correspondiente. Tip: Luego de anotar en el cuaderno, arranca la hoja de la libretica y descártala, si se llena de hojas con información ya procesada generará angustia buscar la última página sin revisar.

En el ejemplo de la puerta que chilla: al escuchar la puerta chillar anoto en la libreta “la puerta chilla”, al llegar a la oficina abro mi agenda nueva y en la hoja titulada “Mi Esposa” escribo: “Le debo decir a mi esposa que anote en la lista de compras el aceite 3M”.

¿Fácil verdad?

Aunque parezca extraño tener que anotar las cosas dos veces, existe una razón muy específica: Las secciones del cerebro que son utilizadas para tener una idea o recordar una tarea, no son las mismas que para planificar una ejecución. Cambiar de patrón de pensamiento y áreas cerebrales es físicamente difícil, lo cual nos hace inconscientemente evitar el proceso de concretar. Al asociar la libreta con ideas y el cuaderno con planes, le damos una especie de “aviso” a nuestro cerebro sobre qué secciones necesitamos, brindando así una mayor claridad para determinar cuál es el siguiente paso.

Esta semana, pasa todo el tiempo que puedas revisando tus entornos y generando tu lista de compromisos, no te preocupes mucho en cumplirlas todavía, lo importante es el motivo detrás del ejercicio: Contabilizar la totalidad de tus compromisos y tomar decisiones activas sobre cada uno de ellos.

Las revelaciones que tendrás cuando completes tu lista serán un punto clave en tu vida, te lo prometo.

Con lista en mano, la semana que viene profundizaremos sobre qué hacer con esa poderosa herramienta y comenzaremos a actuar para hacerla un poco más pequeña, te recuerdo que durante el proceso de captura cualquier duda que tengas la puedes consultar a través de la sección de comentarios o directamente a mi twitter (@alexmrv).

http://bit.ly/aZGCLJ

jueves, 13 de agosto de 2009

La casa en vacaciones, cómo evitar riesgos

Mantener la casa en óptimas condiciones de higiene es determinante para garantizar la salud de las personas que la habitan y evitar pérdidas de alimentos, objetos y dinero.

Cansado de un largo viaje, de noche, sin dinero y sin saber dónde acudir porque una plaga de ocupas en forma de insectos se ha adueñado de nuestra casa durante unos días de descanso, o porque un insoportable olor nos da la bienvenida. Cualquiera puede vivir una situación similar originada por las prisas y los descuidos de última hora, responsables de que olvidemos tirar al contenedor el último pañal del bebé, de que no coloquemos la tapa sobre el cubo de la basura o que dejemos los platos sucios en el lavavajillas. El deseo por alejarnos de la rutina hace que no seamos conscientes de que disfrutar de unas agradables vacaciones, y de que éstas tengan un final feliz, no sólo depende de la preparación del viaje, el itinerario a seguir, las actividades a realizar y los lugares más interesantes que visitar. Implica cuidar otro aspecto que, no por menos atractivo, es menos importante: cerrar la puerta con la seguridad de que la casa se mantiene en unas condiciones de higiene adecuadas, especialmente en las zonas más expuestas a posibles focos de contaminaciones para evitar sorpresas desagradables a nuestro regreso.

El mantenimiento y desinfección periódicas de una vivienda contribuye a subsanar las situaciones de riesgo higiénico que pueden iniciarse en cualquier rincón de la casa y hacer frente a los posibles focos infecciosos que pueden ser origen de toxiinfecciones alimentarias. Es precisamente durante los meses de verano, en los que las altas temperaturas son las protagonistas, cuando se acrecienta el riesgo de deterioro de los alimentos y el desarrollo de organismos y microorganismos. Alimentos en mal estado o simplemente sin procesar o higienizar, en contacto con restos de tierra o portadores de microorganismos se pueden convertir, si no se aplican las medidas oportunas, en posibles focos de contaminación y desarrollo de plagas. Y la cocina es, junto con el baño, el lugar con mayor riesgo, ya que es una de las zonas más húmedas de la casa y el espacio en el que se almacenan alimentos y donde debe mantenerse una temperatura templada. Condiciones ideales para que los microorganismos se desarrollen.

Por este motivo, si no se toman las medidas preventivas adecuadas, bastan unos pocos días fuera de casa para que se desarrollen focos de infección y plagas que generarían una situación de elevado riesgo higiénico para las personas que habitan en él. Con el fin de que la marcha no sea un motivo de preocupación hay que limpiar a conciencia la nevera, el lavavajillas, la despensa, el fregadero y el cubo de la basura, además del baño. Sin olvidar otras posibles fuentes de contaminación a evitar, como restos de suciedad o barro introducidos en la casa a través de nuestros propios zapatos o por nuestra mascota.
La cocina: principal foco de riesgo

La cocina es donde más nos debemos esmerar para evitar situaciones de riesgo derivadas de los productos en mal estado, posibles focos de infección y el desarrollo de plagas que puedan amenazar la seguridad alimentaria a nuestro regreso. El peligro dependerá de la zona concreta de la cocina y de la acción preventiva que pueda realizarse para evitarlo.

ZONAS DE ALMACENAMIENTO

La nevera
El riesgo en esta zona radica en un deterioro progresivo de los alimentos, sobre todo si están a punto de caducar o ya han caducado. Este estado implica la proliferación de microorganismos alterantes y, en algunos casos, de patógenos. También los restos de alimentos o la acumulación de la suciedad en el interior de la nevera, aunque se mantenga a temperaturas de refrigeración, pueden generar focos de microorganismos resistentes. Un deficiente almacenamiento originará contaminaciones cruzadas debido a los goteos y al contacto entre diferentes tipos de productos, por lo que el foco puede extenderse entre los alimentos almacenados. Al tratarse de productos perecederos con requerimientos especiales de temperatura, un incremento de la misma en el interior del electrodoméstico, o un imprevisto corte de corriente eléctrica, pueden agravar la situación.

Deben revisarse, por tanto, las fechas y el estado de los alimentos para saber cuáles son los que hay consumir antes y comprobar si es posible que alguno de ellos caduque durante nuestra ausencia. En cualquier caso, hay que limpiar la nevera por fuera y por dentro, desconectarla de la corriente eléctrica y seguir las instrucciones del fabricante. Si ha decidido vaciarla, se pueden dejar las puertas abiertas, siempre que esté desconectada. De esta manera se evitará la formación de olores. El congelador puede mantenerse conectado y conservar en el interior los alimentos en recipientes herméticos.

La despensa
Los alimentos que se almacenan en esta zona no necesitan refrigeración, aunque sí un ambiente fresco, seco y ventilado. Por lo tanto, los peligros asociados son similares a los descritos en la nevera. Además, como no es un espacio en el que se pueda controlar la temperatura, el calor excesivo puede acelerar el deterioro de los productos. Otro peligro vinculado a la despensa es el desarrollo de plagas.

Como en la nevera, deben revisarse las fechas de caducidad y el estado de los productos. Este control permitirá retirar los envases que hayan podido quedar abiertos o que se hayan deteriorado. Además de limpiar y ordenar esta zona, hay que comprobar que la ventilación del recinto no sea lo suficientemente grande como para que se convierta en un posible lugar de acceso de insectos u hormigas.

ZONA DE MANIPULACIÓN Y COCINADO

Los mesones
Esta parte de la cocina, junto con los utensilios que se utilizan para manipular los alimentos, es una fuente importante de restos de alimentos, suciedad y humedad. Con las altas temperaturas que en ella se registran resulta una zona muy atractiva para los insectos y otros animales formadores de plagas. Por este motivo es fundamental limpiarla y desinfectarla muy bien, sobre todo cuidando las esquinas de difícil acceso, zonas que habrá que secar con un trapo limpio. Los utensilios que se encuentran normalmente sobre la encimera, como tablas de cortar, morteros, cuchilleros y estropajos, también deben limpiarse a conciencia. En ningún caso es recomendable dejar alimentos como fruta o frutos secos encima de la encimera.

La cocina
Los restos de suciedad, especialmente de grasa, que se forman sirven de soporte para el desarrollo bacteriano, como los que se acumulan en los filtros del extractor muy sucios. Para evitarlo deben limpiarse en profundidad los quemadores o la placa, así como el horno y los filtros del extractor de humo con productos específicos. Antes de limpiar la freidora hay que vaciar el aceite, no guardarlo, sin verterlo por el fregadero.

ZONA DE LIMPIEZA

El fregadero
Esta parte de la cocina constituye una zona de alto riesgo higiénico, especialmente con temperaturas elevadas y ante los restos de alimentos. La humedad facilita el desarrollo de microorganismos formadores de focos de infección. Conviene recordar que es posible el acceso de animales formadores de plagas a través del sumidero. Por eso el fregadero debe limpiarse y desinfectarse con minuciosidad. Para ello hay que utilizar el material adecuado, estropajos y bayetas en óptimas condiciones. Si el grifo no gotea, hay que dejar el tapón puesto. De esta manera no sólo se evitarán los malos olores sino el acceso de posibles "intrusos".

El lavavajillas
El interior de un lavavajillas descuidado constituye el entorno más adecuado para el desarrollo de microorganismos: ambiente húmedo, templado y con restos de alimentos que pueden servir de sustrato para gérmenes y otros organismos. La situación se agrava de forma peligrosa si dejamos utensilios sucios en su interior, con lo que se genera un importante punto de contaminación. Para reducir este riesgo lo mejor es guardar los utensilios limpios y bien secos en sus correspondientes armarios o cajones, antes que dejarlos secar en el escurridor al aire libre. Para mantener este electrodoméstico en las mejores condiciones hay que limpiar los filtros y realizar un lavado de autolimpieza con un producto específico para este fin. Finalmente, se dejará vacío con la puerta ligeramente entreabierta.

La basura
Los residuos que se generan en una cocina son un punto crítico de elevado riesgo sanitario que merece especial atención. La basura doméstica, por su riqueza en materia orgánica, puede convertirse en una importante fuente de contaminación. Además, es un excelente soporte para el desarrollo tanto de microorganismos, en ocasiones patógenos, como de plagas. Estas plagas (moscas, hormigas, cucarachas e, incluso, roedores) contribuyen al esparcimiento de los gérmenes por otras zonas de la cocina, con el riesgo de contaminar superficies, utensilios y alimentos. Hay que prestar especial atención al cubo de basura, la tapa y otros posibles materiales o utensilios en contacto con ella, así como el lugar que sirve para almacenarla.

El primer paso para evitar contaminaciones es vaciar la basura depositándola en un contenedor en el exterior de la vivienda. No hay que dejar nunca basura de ningún tipo, en especial, restos orgánicos, ni en la cocina ni en ningún otro lugar de la casa, incluidos balcones y terrazas. El recipiente que hace de contenedor doméstico de la basura no sólo debe limpiarse, sino desinfectarse con lejía.
Limpieza y desinfección, las palabras claves.

El proceso para eliminar cualquier tipo de contaminación doméstica pasa por hacer un repaso general de superficies como suelos, paredes, puertas de armarios y tiradores, así como de pequeños electrodomésticos que deberán guardarse en el interior de los armarios. Se trata de dos conceptos, limpieza y desinfección, que deben unirse en la cocina. Recordemos que limpieza no es sinónimo de desinfección y que algo que está limpio no tiene por qué estar desinfectado y, por lo tanto, puede ser un foco de contaminación.

Cuando se limpia una superficie se retira la suciedad y los restos de alimentos que suponen un excelente sustrato para el desarrollo de los gérmenes, además de disminuir sensiblemente su número, pero sólo una posterior desinfección con los productos adecuados los reducirá de manera aceptable.

Para realizar una correcta limpieza y desinfección de las instalaciones es conveniente tener en cuenta los siguientes pasos:

1. Retirar previamente la suciedad más visible.
2. Enjuagar con agua caliente.
3. Aplicar un producto detergente respetando sus instrucciones de uso.
4. Aclarar con abundante agua.
5. Aplicar un producto desinfectante respetando también sus instrucciones de uso.
6. Aclarar, si así lo requiere, el producto utilizado.
7. Secar en caso necesario, según el tipo de producto y superficie.

ADEMÁS…

* Es importante limpiar los utensilios de limpieza, aclarar y desinfectar los trapos y material utilizado y ponerlos a secar.
* Ventilar bien la cocina después de limpiarla y cerrar las ventanas, no sólo por seguridad, sino porque podría ser la vía de acceso a nuestra cocina de algún animal no deseado.
* Si hemos tenido problemas de plagas, fumigaremos la cocina de acuerdo a las indicaciones del producto.

Las plagas, uno de los problemas más comunes que pueden aparecer en nuestra ausencia, especialmente en primavera y verano, son proliferaciones de animales (insectos voladores, hormigas, cucarachas, roedores...) que resultan perjudiciales para la salud y ponen en grave peligro la seguridad de nuestros alimentos. De ahí la importancia de establecer primero unas medidas preventivas para evitarlas como rejillas o armarios estancos con ventilación pero sin accesos, y disponer de eficaces sistemas de erradicación que puedan aplicarse tanto en la cocina como en otras zonas de la casa. En algunos casos puede ser necesaria la ayuda de profesionales cualificados.

En el regreso no debe olvidarse:

* Conectar la nevera. Antes de introducir ningún alimento hay que esperar a que se alcancen las temperaturas adecuadas de refrigeración y congelación.
* Revisar la despensa y comprobar el buen estado de los productos almacenados.
* Dejar correr el agua del fregadero durante unos minutos antes de utilizarla.
* Ventilar la cocina a fondo y hacer un repaso general a la limpieza.
* Comprobar que no se ha formado ninguna plaga.

EL CUARTO DE BAÑO TAMBIÉN

Junto con la cocina, el baño es otra de las zonas con mayor riesgo higiénico-sanitario ya que, además de ser húmeda, es la parte de la casa donde más microbios pueden acumularse debido, precisamente, a su función sanitaria. Reducir este riesgo precisa la retirada de todos los productos de uso habitual que se encuentren sobre el lavamanos, la bañera o el bidet, como jabones, cepillos de dientes, peines, cepillos de pelo y esponjas, que deberán lavarse e higienizarse. Estos utensilios deben guardarse bien secos en un armario.

Otros aspectos a tener en cuenta son:

* Vaciar la papelera.
* Retirar las toallas y la cortina de la ducha para lavarlas, limpiar y desinfectar la bañera, el lavamanos, el bidet y el inodoro que hay que limpiar con un producto específico, incluida la escobilla.
* Limpiar y desinfectar las encimeras, paredes y el suelo del baño.
* Tapar los sumideros del lavamanos, bañera o ducha y bidé para evitar malos olores o posibles "intrusos", teniendo en cuenta que el grifo no debe gotear.
* Cerrar la tapa del inodoro y ventilar a fondo la habitación para evitar la acumulación de humedad. Una vez esté ventilada, hay que cerrar la ventana.

jueves, 4 de junio de 2009

Juguetes por todos lados

¿Encuentras juguetes regados por todos lados y nadie los oredena?
Si tienes niños pequeños hazlo fácil para ellos:
  1. Reduce la cantidad: casi siempre nuestros niños tienen juguetes que ya no usan, separa sus jugutes favoritos y ordénalos en su sitio y luego empaqueta los otros y dónalos o guárdalos para rotárselos cuando se fastidien de los que tienen. A veces los juguetes no son apropiados para su edad y hay que esperar un tiempo para que puedan divertirse con ellos.
  2. Elimina la caja de juguetes donde tiran todo y no encuentran nada, cámbiala por cajas más pequeñas y organiza los juegos por categorías: Legos, rompecabezas, carritos, muñecas, cocinitas, etc.
  3. Etiquétalas: de manera que los niños sepan que guardar en cada caja y si son muy pequeños dibuja el objeto que va adentro o recortalo de una revista, así no resultará abrumador encontrar ni guardar los juguetes.
  4. Además debes tenr una regla: Sólo se puede sacar un juguete a la vez. Para jugar con otra cosa hay que guardar el que se estaba usando.

viernes, 15 de mayo de 2009

Salud:
  1. Toma mucha agua
  2. Desayuna como un Rey, almuerza como un príncipe y cena como un mendigo.
  3. Come más alimentos que crezcan en árboles y plantas y menos que sean manufacturados en plantas industriales.
  4. Vive las 3 E; Energía, Entusiasmo y Empatía.
  5. Haz tiempo para rezar.
  6. Juega más.
  7. Lee más libros que el año pasado.
  8. Siéntate en silencio al menos 10 minutos diarios.
  9. Duerme a menos 7 horas.
  10. Camina de 10 a 30 minutos diarios y mientras caminas sonríe.

Personalidad:

  1. No compares tu vida con la de los otros. Tú no tienes idea, al final, de cómo es su día.
  2. No tengas pensamientos negativos hacia lo que no puedes controlar. Usa tu energía en las cosas positivas del presente.
  3. No te sobrecargues de trabajo. Ten tus límites.
  4. No te tomes en serio, nadie lo hace.
  5. No gastes tu energía en chismes.
  6. Sueña más mientras estás despierto.
  7. Envidiar es una pérdida de tiempo. A tu alrededor está todo lo que necesitas.
  8. Olvida los problemas del pasado, no recuerdes a tu compañer@ los errores del pasado, esto puede arruinar la felicidad del presente.
  9. La vida es muy corta para perder el tiempo odiando a alguien. No odies.
  10. Haz las paces con tu pasado para que no salpique tu presente.
  11. Nadie está a cargo de tu felicidad excepto tú.
  12. La vida es una escuela y aquí estás para aprender. Los problemas son simplemente parte de las materias que tenemos que superar como una clase de matemáticas, son lecciones para aprender a vivir.
  13. Ríe y sonríe más.
  14. No tienes que ganar cualquier discusión.

Sociedad:

  1. Llama a tus familiares a menudo.
  2. Cada día dale algo bueno a los demás.
  3. Da las gracias a todos y por todo.
  4. Dedíca tiempo a personas con más de 70 años y menos de 6.
  5. Trata de hacer sonreír al menos a 3 persona diariamente.
  6. Lo que otros piensen de ti no es tu problema.
  7. A tu trabajo no le importa si estás enfermo, a tus amigos sí. Tómalos en cuenta.

Vida:

  1. Haz lo correcto.
  2. Deja ir todo lo que no es útil, bonito o divertido.
  3. Dios ayuda en todo, ponlo en su mano.
  4. Cualquier situación buena o mala puede cambiar.
  5. No importa como te sientas: levántate, vístete y muéstrate.
  6. Lo mejor está por llegar.
  7. Cuando te despiertes por la mañana da gracias a Dios.
  8. Tu ser interior siempre está feliz, entonces sé feliz.

lunes, 11 de mayo de 2009

Cómo tener más tiempo

¿Cómo maximizar nuestra eficiencia para tener más tiempo libre? ¿Cómo ahorrar una hora? Es igual que ahorrar dinero, requiere esfuerzo y ganas de lograrlo.
1.- Cocina en grandes cantidades, esto nos ahorra cantidad de tiempo, cuando hagas algún plato prepara porciones extras y congélalas (etiquetadas con el nombre y la fecha). También se puede preparar ciertos ingredientes con anticipación, por ejemplo: si vas a picar cebolla, cebollín, perejil, etc. lo puedes hacer en cantidades suficientes para varias veces y guardarlo en potecitos de vidrio bien cerrados (o en bolsitas Click) en la nevera. La carne molida y las milanesas de pechugas son fantásticas para cocinar en cantidades y luego empacarlas en el número de raciones que usualmente usas y congelarlas.
2.- Planea tus comidas para una semana y haz la lista de mercado, si sabes que vas a comer cada día ahorraras tiempo y dinero pues no tendrás que estar iendo al automercado a cada rato.
3.- Limpie las manchas inmediatamente que se producen y la ropa no absorberá la mancha, luego el día de lavado, hazlo según las instrucciones del fabricante y casi todas las manchas desaparecerán. Si la mancha se seca será bien difícil quitarla.
4.- Ten un cronograma de lavado y cestas para la ropa sucia. Yo no lavo todos los días, pero hay personas que lo prefieren. Los lunes lavo las sábanas, manteles, servilletas y paños. Los martes la ropa en 3 tandas: delicada, oscura y blanca. Trato de tender toda la ropa que se seca facilmente al aire, ya colgada en los ganchos que van al closet; las camisas que se van a planchar también las cuego en sus gancho al salir de la secadora para que no se arruguen tanto. 0 camisas dobladas.
5.- No dejes la ropa en la lavadora ni en la secadora pues pueden desteñirse y arrugarse. Ve doblando la ropa y poniéndola en una cesta a medida que la sacas de la secadora y se plancha sola.
6.- Consolida tus salidas: planifica lo que tienes que hacer por zonas y prioridades, visualiza que queda cerca de que para aprovechar el viaje y ahorrar tiempo y dinero.
7.- Intituye un día para pagar cuentas y revisar tu presupuesto, planea que hacer con el dinero que te queda después de los gastos y del ahorro. Utiliza Internet para pagar cuentas y te ahorrarás montones de tiempo.
8.- No desperdicies el tiempo ganado DISFRÚTALO.....

miércoles, 6 de mayo de 2009

Comentario de Anita

Los jaboncitos flaquitos (se necesitan varios) que quedan como resto del jabón que ya hemos usado pueden ser dejados en remojo durante unos días hasta que ablanden, meterlos en la osteraizer, agregar agua o aceite de oliva, hasta conseguir la consistencia cremosa que queramos y ponerla en un fraquito "pump" en la cocina para no estar lavándonos las manos con el jabón de lavaplatos.

20 de abril de 2009 13:17

miércoles, 18 de marzo de 2009

Un nuevo truco (de MariMari)

Una manera de saber cual es real mente la ropa que usas, y no engañarnos a la hora de arreglar el closet es tener la ropa separada por tipos, la de playa, la de la estación fría, la de eventos especiales (yo por ejemplo tengo al final del closet el vestido de bautizo, el de primera comunión y el de novia de Marimari, bien envueltos y estos no entran en esta historia). etc. Pero la ropa normal, la que se supone que usamos a diario y los fines de semana y en las fiestas debemos colgarlos al revés, es decir, con el abierto del gancho hacia uno, si de la manera incorrecta como es difícil de sacarlos, así lo haremos con toda nuestra ropa colgada.
Cada vez que regresemos algo al closet después de haberlo usado debemos colgarlo bien, es decir al revés de como tenemos los otros ganchos.
Dentro de 3 o 6 meses observemos la cantidad de ganchos que siguen mal puestos, esta es la ropa que debemos retirar del closet y razonar porque no nos la ponemos, muchas veces puede ser algo tan sencillo como que tiene el ruedo descosido o el cierre no funciona y se soluciona rápidamente antes de reingresarlo al closet y volver a ponerlo a prueba, otras veces la prenda no tiene remedio o no nos gusta o nos queda mal y siempre habrá otra persona que la necesite, por lo tanto a la bolsa de caridad y directo a llevarla y no arrinconarla hasta que pase a ser parte de la decoración y no la veamos.
Me parece una gran idea y es una manera de empezar sin tener la horrible sensación de que perdemos algo que podríamos usar.
Recuerda: arreglar el closet es arreglar la mente.
Piensa positivo: siempre tendrás lo que necesitas y más.
Abre espacio para cosas nuevas, para nuevas experiencias y nuevas sensaciones, mueve la energía a tu alrededor, la mejor manera empezando por lo más íntimo tuyo: tu mesa de noche y tu closet.

El diario quehacer del hogar, es el único trabajo que sólo se nota, cuando no esta hecho.